COLLAB | Un barrio que difumina la línea entre lo legal e ilegal, arte y vandalismo
231
post-template-default,single,single-post,postid-231,single-format-standard,ajax_fade,page_not_loaded,,qode-theme-ver-6.1,wpb-js-composer js-comp-ver-5.1.1,vc_non_responsive
 

Un barrio que difumina la línea entre lo legal e ilegal, arte y vandalismo

26 Jul Un barrio que difumina la línea entre lo legal e ilegal, arte y vandalismo

AUTOR: SOFÍA MOLINA

Desde el final de la primera guerra mundial hasta hoy en día el barrio de Wynwood ha atravesado varios cambios significativos y, en no más de 100 años, ha pasado de ser un distrito industrial a la cuna de la moda y el arte en South Beach, Miami. Sin lugar a dudas, la intervención artística promovida desde los años 80 ha llenado el barrio con colores y figuras que han transformado la identidad y significación de lo que alguna vez fue considerado como uno de los territorios más peligrosos de la capital floridense. Sin embargo, el medio que ha permitido su metamorfosis va más allá del arte de salón y pasa a ocupar las calles y mentes de todo quien transite por sus medianeras. El Graffiti, en todas sus formas y bajo todas sus ambigüedades, es ahora un sello cultural de las calles de Wynwood, produciendo lo que hoy en día puede considerarse como <<el museo urbano más grande al aire libre>>.

Al menos así lo piensa Ryan Ferrel, creador de Miami’s Best Graffiti Guide, quien recorre este barrio todos los domingos en bicicleta e invita a quien quiera escucharlo para compartir y aprender sobre su pasión por el Graffiti y el arte urbano. Sin pedir nada a cambio, Ryan busca transmitir una nueva visión sobre ésta expresión artística, la cual se ha visto degradada en estereotipos asociados con drogas y bandas criminales. Y es que la verdadera belleza de Wynwood radica en que el tabú existente en torno al Graffiti transciende sus barreras y se genera un tipo de aproximación distinta, una que es, sin duda, más compleja y multiforme.

Esto se debe a que la diversidad es un factor del arte urbano. En las fachadas del barrio se alcanzan a ver todas las técnicas (desde el uso de Tags o firmas con las que empezó el movimiento grafitero en Nueva York, hasta el uso de nuevas tecnologías como Stencils y proyectores a gran escala) y todos los estilos (Bubble letters, hand painting, aerosol, murales, etc). En una misma calle se pueden encontrar más de diez artistas, cada uno con un diseño propio, siendo el estilo lo que determina su arte <<porque el estilo es el límite en el Graffiti>> me dice Ryan <<todo el mundo tiene la misma oportunidad de convertirse en un igual. Eso es el anonimato. Nadie puede saber si el autor es un hombre, una mujer, un niño, un abuelo>>. Mediante la apropiación de un sello personal se evidencia la expresión privada del artista y así es como la riqueza del Graffiti radica en su singularidad y distinción. En la capacidad que posee para mantener una originalidad. Puede decirse que lo importante es la exhibición de un arte. Más allá de pretender alcanzar una fama personal, se busca que sea el arte quien habite y transforme lo público.

Ryan me explica que hay toda una jerarquía en el espacio de la pared en blanco. Cuanto más arriba se llegue, más prestigio se tiene. La idea es alcanzar lo más alto de la pared, porque tiene menos probabilidades de ser borrado o repintado por otro grafitero. <<Esa es un poco la idea: llegar a la cima. Tú puedes hacer diseños bonitos en papel, pero si no los estás plasmando arriba ¿cuál es el punto?>> señala Ryan.

<<Este movimiento artístico ésta sucediendo en todos lados, y lo que antes solía devaluar una propiedad ahora la ésta valorizando>> dice al referirse sobre la manera en que se ha transformado el acercamiento al Graffiti en la ciudad. <<Pero nada fue por accidente, vamos atrás a 1980, o a los 90, este barrio era uno de los más peligrosos de Miami. Tú veías indigentes, prostitutas, dealers y… Graffiti. Entonces tenías a todos estos tipos bajando desde Nueva York, yendo a donde estaban las líneas del tren o a la autopista, barreras naturales de Wynwood>> y lugares predilectos para el Graffiti en la época <<No, vamos aún más atrás>> se interrumpe Ryan.

Al conocer la historia de este barrio sorprende la manera en cómo se ha transformado y ha acogido un sin número de culturas e industrias. Durante los años 20, el barrio contuvo a gran parte de la clase trabajadora estadounidense, la cual vio crecer una industria textil que en los años 80 alcanzó a ser la tercera más grande del país. Sin embargo, entre los años 50 y 60 se produjo una fuerte oleada de inmigrantes provenientes de Puerto Rico y Cuba, y durante una década el barrio pasó a ser conocido por el nombre de Little San Juan (en semejanza al barrio cubano: Little Havana). <<Esas grandes bodegas solían ser usadas para exportación e importación de todas esas telas. Se cargaban, se transportaban al puerto y se llevaban al extranjero…>> me cuenta Ryan <<Y todavía hoy sigue siendo una industria textil, aunque es solo importación y exportación, no confección. ¿Pero moda? Eso es debatible>> y lo dice porque Wynwood fue por muchos años conocido como el Fashion District de Miami. Sin embargo, durante los años 70, y con la subida de precios en las propiedades, Wynwood comenzó a ser un barrio de clase media/baja, siendo el tráfico de drogas, el desempleo y la delincuencia factores que hacían parte su cotidianidad.

Tomado de: http://flashbackmiami.com/2015/05/20/wynwood/#lightbox[group-6150]/0/

 

En Flashback Miami encontré una recopilación de fotos sobre Wynwood tomadas, en su mayoría, del Miami Herald. Si bien muchas de ellas hacen referencia a la difícil situación social del barrio entre los años 80 y 90, hubo una que captó mi atención sobre las demás. En ella (ver foto a la derecha) se ve un hombre posando a la cámara con una carretilla y, en la pared atrás suyo, los inicios del Graffiti. Como bien señala la inscripción de la misma, para 1987 el arte urbano ya había invadido las calles de Wynwood. <<Todo empezó con pequeñas firmas, stickers y diseños en las puertas>> continua narrando Ryan <<Pero la gente no entendía la diferencia entre crimen y Graffiti>>

 

Puede afirmarse que el vandalismo en este arte proviene del sentido de libertad con que se fundó. Cuando Taki 183 empezó a dibujar su seudónimo en las paredes del metro de NY le dio al arte un nuevo lugar. La condición social del Graffiti –que ocupe el espacio de lo prohibido- permite que se cuestionen las esferas de lo establecido y lo legal. Es un arte que se ubica en un espacio para la crítica horizontal, una que incluye y pretende ser recibida por todo quien habite lo público. De esta manera, es la posibilidad de la expresión no controlada y libre, es el llegar a la gente sin intermediarios y bajo los medios que le son más familiares: su propio entorno.

Tomado de: http://www.valladolidwebmusical.org/graffiti/historia/08filosofia.html

 

Tomado de: http://flashbackmiami.com/2015/05/20/wynwood/#lightbox[group-6150]/0/

En una recopilación de opiniones de varios grafiteros (ver link) se hace la pregunta en torno al vandalismo y, a mi parecer, Lama contesta de la manera más poética (ver imagen arriba). El Graffiti es un estilo de vida y la transgresión del espacio público forma parte de él. Lo que sucede en Wynwood -y que lo hace tan interesante-, es que ésta alianza se difumina. Con proyectos como Art Basel, Primary Flight, Wynwood Walls, y las más de 70 galerías y programas que impulsan el arte urbano en el barrio durante el año, se le otorga al Graffiti un espacio dentro de la norma, que no necesariamente lo desmerita. Y se debe a que estos proyectos, a pesar de pedir consensos con los propietarios o abrir un espacio especifico para la exhibición artística, han tendido a mantener una posición parcial frente a las obras que muestran y le han otorgado al artista la libertad de su expresión.

<<No fue sino hasta el principio del 2000 que las personas comenzaron a cambiar su perspectiva sobre Wynwood. Antes no podías lograr que nadie se acercara al barrio, pero con éstas nuevas iniciativas para el 2003 ya se habían convertido en el nuevo distrito artístico de Miami>> cuenta Ryan <<Fue en el 2002 cuando Art Basel comenzó a venir a Miami… ¿saben lo qué es? Hay una feria de arte de Basel, Suiza, y es una de las ferias de arte más grandes del mundo. Es una cosa muy seria y exclusiva. Desde China hasta Los Ángeles, hasta Zúrich, etc. La gallería permanece en Suiza durante el verano, pero cuando llega el invierno se traslada a lugares hermosos. En el 2001 estaba programada para Miami, pero con el 9/11 fue cancelada. Los años siguientes, 2002, 2003, 2004… estuvieron obligados a hacerla en South Beach y, para el tercer año, ya los veías hacerse más grandes. Wynwood empezó a tener más comercio, más turismo y más ferias>>. Pero el prestigio de Art Basel es contrarrestado por proyectos como Primary Flight, que desde el 2007 ha buscado apoyar al arte urbano desde la calle. Y no es que ambas iniciativas sean opuestas, pues la primera intervención de Primary sucedió durante, y con el apoyo, del Art Basel de ese año.

Como bien dicen en su portal web los chicos de Primary: ”Primary vino a entender que el desarrollo de una ciudad, la filtración de sus habitantes, no ésta solamente guiada por las calles, las señales, y los anuncios, sino por el arte y el diseño que acompaña cada mirada durante el camino” (traducción propia. Ver link para el original). Y, bajo esta filosofía, se han encargado de patrocinar a cientos de artistas, proporcionándoles los medios para la construcción de murales a gran escala en todas las fachadas del barrio.

El proyecto se concibe, entonces, como un gran museo al aire libre, visión que comparte Tony Goldman, fundador de Wynwood Walls en el 2009. Su intención era reunir en un mismo lugar a los más grandes artistas del arte urbano. “Al presentarlo de una manera innovadora, fui capaz de exponerle al público algo que solo había visto periféricamente” (traducción propia. Ver link para el original) señala Tony. <<Wynwood walls es el epicentro del barrio>> comenta Ryan al final del tour <<pero al mismo tiempo es la más alta presentación del verdadero arte urbano. Puede decirse que es el más influyente y mejor preservado proyecto mural del mundo porque es una colección permanente de lo mejor de lo mejor. Cada año, desde el 2009, han continuado expandiéndose. No son los primeros, pero son, por mucho, los más respetados porque hicieron de este barrio algo sexy. Su colección al aire libre es la tercera en Trip Advisor. Cuando buscas Miami en Google te va a guiar directamente allí, y es por una buena razón>>.

Al intervenir en el espacio de la calle, el Graffiti produce un lugar de expresión, intercambio y conflicto que construye y deconstruye modos de vida urbanos. Es un plano intermedio que des automatiza la esfera de lo común, permitiendo la creación de nuevas significaciones que distinguen, física y psicológicamente, a Wynwood de otros barrios. Durante los últimos veinte años la percepción pública sobre este barrio y sobre el Graffiti ha cambiado drásticamente, en torno a la formulación de nuevos referentes y conceptos culturales producidos por la intervención artística urbana.

Sin duda, más que irse a tomar un café, comprar un poco de ropa o tomarse unas cuantas selfies, Wynwood es un barrio para recorrer, y esto lo entiende Ryan a la perfección. Se debe caminar, rodar y navegar por Wynwood con la misma frecuencia con la que cambian sus paredes. El Graffiti es una expresión que se está renovando constantemente, un continium del arte y del espacio público del que hay que estar al tanto. Y no solo en barrios como Wynwood, sino en todas las ciudades. ¿Ya se pilló el nuevo Graffiti cerca de su casa, oficina, trayecto del Transmilenio? Hay que aprovechar estas iniciativas, porque nunca se sabe cuándo van a ser borradas, repintadas o metamorfoseadas al formar parte integral de una ciudad que se mueve y transforma bajo la aceleración que produce el ritmo de sus calles.